Trastornos

Un Trastorno de la Conducta Alimentaria (TCA) oficialmente, según el Manual de Trastornos de la Conducta Alimentaria y Obesidad, se clasifica como: “Enfermedades mentales que cursan con complicaciones médicas, psiquiátricas, y familiares, que condicionan su evolución”. Yo particularmente, agregaría que son muy fáciles de aparecer, pero un infierno para que se vayan.

Dentro de los TCA, existen distintas clasificaciones o diagnósticos establecidos. La Anorexia Nerviosa, es uno de los más conocidos. Este, en resumidas cuentas, trata básicamente de una restricción calórica severa, imagen corporal distorsionada, y un deseo insaciable de perder peso. La causa de la Anorexia Nerviosa no se tiene clara. Lo que si es cierto, es que la alimentación es solo la forma en la que estas personas canalizan sus problemas. No por el hecho de que tengan miedo a engordar, o deseen obsesivamente perder peso, significa que este es el verdadero inconveniente. Es decir, esta enfermedad no se trata de parecer modelo, de superficialidades, o de ser eternamente bello, hay mucho más atrás de esto.

Se puede explicar, según ciertas corrientes, que la persona que sufre de Anorexia, tiene tanto por dentro, que no le cabe mas nada. Y es por esto que toma la decisión de no comer mas, inconscientemente. También se habla de una búsqueda de control, siendo la alimentación algo dentro de lo que se puede “manejar”, aunque después se salga de las manos. La sensación de control, y de ir perdiendo kilo por kilo, proporciona un éxtasis, incomparable. Es por esto que es difícil dejar a un lado la enfermedad, algunas veces, es hasta cómodo permanecer dentro de ella.

En cuanto a la Bulimia Nerviosa, pasa lo mismo. En este caso, se caracteriza por restricciones calóricas, pero seguidas de atracones, sentimiento de culpa, y conductas compensatorias. Las conductas compensatorias son vómitos, laxantes, diuréticos, ayunos, o hiperactividad, dependiendo de la persona; esto para matar la culpa después del atracón de comida, y así evitar la ganancia de peso. Sin embargo, el exceso de comida durante el atracón, igual influye en el peso, y no va a ser un factor delatador.

Un atracón es la ingesta de comida en un corto tiempo (Puede ser hasta de 2 horas), en cantidades mucho más grandes a las que la mayoría está acostumbrado. Por eso, un cumpleaños, navidad, o cualquier celebración en general, no se consideran atracones. Los pacientes con Bulimia Nerviosa pueden padecer atracones 2 veces por semana, o más. Las personas suelen ser impulsivas, y el atracón puede venir en cualquier momento. Incluso, el atracón no sólo tiene que ser de comida, también puede ser de compras, realizando compras compulsivas hasta llegar a la bancarrota, o incluso puede ser sexual.

La Bulimia Nerviosa puede explicarse debido a que la persona, al no saber manejar sus emociones, necesita llenar cierto vacío, que en este caso representaría la comida, y en cuanto a los vómitos, puede deberse a que necesitan “expulsar” los problemas que los molestan, de forma inconsciente.

Además de estos 2 clásicos diagnósticos de TCA, existe un universo más. Está el Trastorno por Atracón, que hasta hace poco no había sido diagnosticado. Es muy parecido a la Bulimia, sin embargo, en este caso no existen conductas compensatorias, por lo que existe una condición de sobrepeso u obesidad. En este caso, los atracones se repiten mucho mas seguido, se consume cantidad grande de comida, en un corto tiempo, y usualmente, no paran hasta llegar a saciedad, dejar de respirar, o hasta que se acaba toda la comida.
Durante los atracones, se siente desconexión del cuerpo incluso, sintiendo libertad, felicidad, pero solo pasajeras. Después de estos episodios, viene la culpa, el peor momento de todos. Aquí, básicamente la persona se traga sus emociones, sentimientos, problemas.

Hay más tipos de TCA. A estos se les cataloga como No Especificados, y realmente abarcan casi la mitad de la población de TCA. Uno de estos es la Ortorexia, donde comer saludable se convierte en una obsesión, leyendo etiquetas, y contando calorías casi todo el día, pasa desapercibida porque no se ve mal, ni levanta sospechas. La realidad es que se pasa el día pensando en que comer, las cantidades, y revisando los ingredientes de todo.

bulimia

También, está la Vigorexia. La cual es más común en hombres, y se trata de una obsesión con la ganancia de masa muscular. También hay distorsión de la imagen, siempre comen lo mismo, se suplementan demasiado, y hasta se aíslan de la sociedad.

En fin, existen una cantidad impresionante de trastornos, y muchas personas pueden estar dentro de varios diagnósticos, por lo que no deben sentirse excluidas o aisladas, e incluso, animo a no etiquetarse con ninguno. Cada individuo siente diferente, tiene emociones distintas, y problemas distintos. También animo a todos los profesionales a no encasillar a ningún paciente, y sobre todo, escuchar cada caso individualmente.

Y si padeces de un trastorno alimentario, te recomiendo que busques ayuda antes de que sea demasiado tarde. La terapia, la nutrición y la medicina, te pueden salvar. Buscar e investiga un buen profesional que sepa de TCA, y te guiará a tu recuperación, de forma progresiva, sin juzgarte, y ayudándote a combatir esta enfermedad de una vez por todas para ser libre al fin.

 

Dietista-Nutricionista Victoria Lozada