Según el Código Alimentario Español, las frutas son el fruto, la infrutescencia, la semilla o las partes carnosas de órganos florales, que hayan alcanzado un grado adecuado de madurez y sean propias para el consumo humano. Así mismo, a efectos de este código se realiza la siguiente clasificación:

 

  • Por su naturaleza: frutas carnosas, secas y oleaginosas.
  • Por su estado: frutas frescas, desecadas, deshidratadas y congeladas
  • Por su calidad comercial: las que se determinen en cada caso por la reglamentación correspondiente.

 

Las frutas se caracterizan por su bajo contenido calórico, su alta riqueza vitamínica y su alto contenido en agua (entre un 81% y 93%). Contienen glúcidos simples (glucosa, sacarosa y, sobre todo, fructosa), siendo de fácil digestión y rápida absorción. Cuanto más madura se encuentra la fruta, mayor es su concentración en azúcares. Por ejemplo, un plátano verde contiene esencialmente almidón poco digerible, que se va transformando en fructosa a medida que avanza el proceso de maduración, de modo que un plátano maduro contiene un 20% de fructosa y menos de un 1% de almidón.

aguacate

El contenido proteíco de las frutas es reducido, encontrándose en torno al 1%. Así mismo, su contenido en lípidos (grasas) también es muy bajo, variando entre el 0,1% y el 0,5%, aunque existen algunas frutas con un contenido mayor, como el aguacate. No obstante, aunque su aporte calórico es algo mayor que el resto de las frutas, no hay que olvidar que su composición nutricional es muy rica en ácidos grasos insaturados, potasio, magnesio, fósforo, vitamina A y vitamina C y, en menor medida, vitamina E.

Constituyen una importante fuente de vitaminas. Los cítricos (naranja, limón, pomelo…), el melón y las fresas aportan una alta proporción de ácido ascórbico (vitamina C). También aportan vitamina A (en forma de provitamina) las frutas ricas en caroteno como el melocotón o el albaricoque. En menor cantidad también nos aportan vitamina E y vitaminas del grupo B. Además son ricos en fibra dietética, con múltiples beneficios sobre nuestra salud intestinal y un importante factor saciante.

Por último, las frutas también nos proporcionan minerales, como el potasio (sobre todo el plátano) y el fósforo. Así mismo, aportan una cantidad menor de magnesio, hierro, calcio y cinc, y un bajo contenido en sodio.

Diversos estudios confirman que el consumo de frutas reduce el riesgo de padecer diversas enfermedades, como la diabetes tipo 2, cáncer o enfermedades cardiovasculares, debido a su contenido en vitaminas, flavonoides, terpenos, selenio, fibra y otra sustancias fitoquímicas con propiedades antioxidantes.

 

¿La fruta engorda?

 

naranja

Una de las afirmaciones que más se escucha en cuanto a las frutas es el famoso mito nutricional que asegura que engordan, al contener el azúcar propio de la fruta (glucosa, sacarosa y fructosa). Tal como se ha indicado anteriormente, la fruta en general tiene un bajo contenido en grasas y un porcentaje en agua bastante alto, por lo que su aporte en kilocalorías no excede, ni siquiera en el caso de los plátanos (tan señalados por este mito como una fruta a evitar) de las 100 kcal. Como ejemplo, 100 gramos de albaricoque aportan 42 kcal, una granada 63 kcal y un plátano 89 kcal. Como vemos, contienen muy pocas kilocalorías y aportan una buena cantidad de agua, fibra, vitaminas y minerales, por lo que es muy importante incluir frutas en nuestra dieta.

Otro mito nutricional muy difundido asegura que la fruta engorda al tomarla después de las comidas. En cuanto a esta afirmación, no hay ningún estudio científico que demuestre que es así. La fruta tiene el mismo aporte calórico a cualquier hora del día, y en cualquier momento, por lo que tomarla después de las comidas no modificará las calorías ingeridas.

 

Frutas y verduras de proximidad y de temporada

 

Vivimos en una sociedad consumista en la que priman los intereses económicos frente a la calidad, el respeto al planeta y los derechos humanos. Estamos acostumbrados a ir a grandes superficies y comprar todo tipo de frutas y verduras en cualquier época del año y de cualquier parte del mundo. Esto significa que podemos comprar naranjas en pleno mes de Agosto, ¿pero cómo afecta esto a los agricultores locales? ¿Cómo afecta al planeta? ¿Qué repercusión tiene sobre nuestra salud?

 

planeta

  • Apoyando el comercio local: Comprando productos de proximidad no solo apoyamos a los productores, pagando un precio justo por su trabajo, sino que obtenemos productos de gran calidad, que no han pasado por cámaras para mantener el buen estado de los productos, y además en su óptimo momento de maduración. De este modo no solo ganamos nosotros, comprando frutas y verduras de calidad a precios competitivos, sino que potenciamos la economía local de nuestro entorno.

    Un proyecto muy interesante en España es KM 0, creado por Slow Food España (Página oficial de Slow Food España) con el objetivo de promover el consumo de productos locales, apoyando a los agricultores y ganaderos. Los restaurantes adheridos a esta iniciativa promueven la reducción de emisiones de CO2 producidos por el transporte de alimentos, se comprometen a tener durante todo el año al menos cinco platos de KM 0 (cuyos ingredientes son de origen local), favorecen el consumo de productos locales, comarcales y estacionales y no incluyen alimentos transgénicos. Un proyecto muy bonito e interesante que beneficia a todos. Os animo a visitar su página y comprobar el listado de restaurantes (no son restaurantes vegetarianos, pero en los restaurantes KM0 que he ido no han tenido ningún problema en adaptar sus platos, con mucha amabilidad y respeto, todo es preguntarlo :).

     

  • Reduciendo el impacto medioambiental: La compra de productos locales no solo beneficia al productor, también beneficia al planeta, al reducir las emisiones de CO2 producidas en el transporte de productos desde otros países, como es el caso de la piña, cuya producción es exclusiva de países tropicales. Tal como aseguran los diversos estudios consultados, España cada vez importa más productos, cuyos medios de transporte son altamente contaminantes, por lo que el impacto ambiental es cada vez mayor. Aunque es evidente que en la eliminación de carne, pescado y huevos ya se realiza un importante paso hacía la reducción de las emisiones de CO2, al suponer estos alimentos un porcentaje alto en los productos importados, debemos ser conscientes que un modelo sostenible pasa por un consumo de alimentos responsable, consumiendo productos de temporada y de proximidad.

    Así mismo, el consumo de alimentos importados de otros países no solo mantiene este modelo de alimentación poco sostenible, sino que al aumentar la demanda de determinados productos se hace necesaria la ampliación de terreno de cultivo. De este modo, estos terrenos acaparan los recursos de los territorios, empobreciendo a los pequeños agricultores. Un claro ejemplo de ello es el cultivo de soja; en los últimos años hemos visto como los productos derivados de la soja aumentaban de forma exponencial, pudiendo disponer en cualquier comercio de una gran variedad de productos como yogures, leche, etc. Argentina y Brasil son los mayores exportadores de soja del mundo, siendo la mayor parte de la soja importada a España para alimentación del ganado. En el caso de Brasil, el rápido aumento de territorio de cultivo de soja (en muchos casos transgénica) junto con los ranchos de ganado, supone un alarmante aumento de la deforestación, así como nuevas formas de esclavitud, con condiciones sociales y laborales lamentables.

     

  • Cuidando nuestra salud: Los productos locales suelen recolectarse en su punto óptimo de maduración, ya que no viajan largas distancias hasta el punto de venta. Así mismo, al comprar alimentos de proximidad conocemos el origen del producto, de forma que tenemos más garantía de su calidad.

     

Por estos motivos es importante ser conscientes de lo que compramos, su origen y las repercusiones que su producción provoca. En el siguiente enlace podemos ver una tabla con las frutas y verduras de temporada: Frutas y Verduras de temporada

 

Bibliografía:

 

  • Real Decreto 2484/1967, de 21 de septiembre, por el que se aprueba el texto del Código Alimentario Español. (BOE de 17 de Octubre). Recuperado de: http://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-1967-16485

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  • Greenpeace. La expansión del cultivo de soja (s.f.). Recuperado de: http://www.greenpeace.org/espana/es/Trabajamos-en/Bosques/Amazonia/La-expansion-del-cultivo-de-soja/
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