El 13 de Diciembre de 2016 entra en vigor el Reglamento (UE) Nº 1169/2011 sobre la información nutricional que se proporciona a los consumidores, la cual será aplicable en toda la Unión Europea. El objetivo es colaborar en la comercialización de alimentos seguros y saludables, que contribuyan a la salud y bienestar de los ciudadanos, así como a velar por sus intereses sociales y económicos [1]. Debido a que faltan escasos meses para que dicho Reglamento entre en vigor, muchos productos han comenzado ya a incluir la información nutricional obligatoria requerida en dicho Reglamento.

Aunque la mayor parte del Reglamento comenzó a ser aplicable desde el 13 de Diciembre de 2014 (aquella referida a la obligatoriedad de indicar el país de origen en el etiquetado, alérgenos, etiquetas más visibles, etc.), la parte de dicho Reglamento que hace alusión a la información nutricional no será obligatoria hasta que entre en vigor, el 13 de Diciembre de 2016.

Información Obligatoria en productos envasados

Comenzamos comprobando qué información exige el Reglamento en los productos envasados, es decir, aquellos productos que se envasan antes de su venta y por lo tanto no es posible modificar su contenido, como los yogures, cereales de desayuno, etc. [1][2]:

    Ejemplo etiquetado nutricional

    Denominación del alimento: indica qué tipo de producto nos ofrecen. Es decir, una descripción del producto, que será la denominación del producto en caso de que exista o, en caso contrario, una denominación descriptiva. Un ejemplo sería: cereales de arroz hinchado con miel.

    Lista de ingredientes: ordenados de mayor a menor peso. El Reglamento especifica que no se exigirá lista de ingredientes en los siguientes alimentos: frutas y hortalizas frescas (incluídas las patatas), aguas carbónicas, vinagres de fermentación (siempre que no se les haya añadido ningún otro ingrediente), el queso, la mantequilla, la leche y la nata fermentada (sin productos añadidos aparte de los productos lácteos, enzimas alimentarias, cultivos de microorganismos y sal imprescindibles para su fabricación). Así mismo, los alimentos que consten de un solo ingrediente, y cuya denominación sea idéntica al ingrediente o la denominación permita identificar el ingrediente sin confusión, tampoco estarán obligados a indicar la lista de ingredientes.

    Alérgenos: es obligatorio indicar todo ingrediente que cause alergias o intolerancias y se haya utilizado en el proceso de fabricación o elaboración del alimento, siempre y cuando siga estando presente en el producto final. Esta información deberá aparecer en la lista de ingredientes de forma destacada (por ejemplo en negrita, distinto tipo de letra, etc.). En caso de ausencia de lista de ingredientes deberá especificarse indicando “contiene…” seguido de la sustancia o producto que causa alergia o intolerancia.

    El anexo II del Reglamento (UE) N.º 1169/2011 especifica los 14 alérgenos principales, que son: gluten, crustáceos, huevo, pescado, cacahuetes, soja, lácteos, frutos de cáscara, apio, mostaza, sésamo, moluscos, altramuces y dióxido de azufre y sulfitos. Seguro que habéis visto muchos productos en los que se indican mensajes como “Puede contener trazas de leche, cacahuete y frutos secos”.

    Cantidad neta del alimento: según el tipo de producto se debe indicar en su medida correspondiente: litros, gramos, etc.

    Condiciones de conservación y/o de utilización: se indicarán las condiciones especiales de conservación y/o de utilización. Por ejemplo: “Conservar en un lugar fresco y seco. Mantener el envase bien cerrado tras su uso”.

    Empresa: nombre o razón social y la dirección del operador de la empresa alimentaria.

    Informacion nutricional

    Pais de origen o lugar de procedencia: el artículo 26 del Reglamento indica los casos en los que será necesario especificar este dato.

    Modo de empleo: deberá indicarse en los casos en los que sin dicha especificación sea difícil hacer un uso adecuado del alimento.

    Bebidas con más de 1,2% en volumen de alcohol: se debe especificar el grado alcohólico volumétrico.

    Información nutricional: será obligatorio especificar el valor energético del alimento y las cantidades de grasas, ácidos grasos saturados, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal. Aunque lo más común es encontrar dicha información en los productos que compramos, no será obligatorio hasta que entre en vigor el Reglamento, el 13 de Diciembre de 2016. Los datos sobre grasas monoinsaturadas, grasas poliinsaturadas, polialcoholes, almidón, fibra alimentaria, vitaminas y minerales serán opcionales, teniendo como objetivo completar la información obligatoria.

 

¿Qué nos aporta la información nutricional?

OMS - Ingesta máxima recomendada de sal

La información nutricional nos puede dar muchas pistas para detectar alimentos que aunque parezcan sanos (y se vendan como tal), no lo son. Vamos a ver las novedades más útiles para ello:

    Contenido en sal: Una de las novedades de este Reglamento es que se deberá utilizar el término “sal” en lugar de “sodio”, con el objetivo de que el consumidor final entienda fácilmente la información facilitada en el etiquetado. ¿Cuál es la diferencia? La sal está compuesta por sodio (40%) y por cloro (60%), por lo que el contenido de sodio de un alimento no es equivalente al contenido de sal. Para poder calcular el contenido de sal de un alimento es necesario multiplicar su contenido de sodio por 2,5, siendo por lo tanto mayor el contenido de sal del producto. Teniendo en cuenta que la OMS recomienda un consumo moderado de sal, siendo la ingesta máxima diaria de 5 gramos (es decir, 2 gramos de sodio), es una buena noticia que a partir de ahora tengamos la referencia de la sal y no el sodio, ya que puede inducir a error.

    Macronutrientes: es decir, las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas. Los tres muy importantes, aunque me centraré en los hidratos de carbono, y con ellos los azúcares. Aquí son importantes dos cosas: comprobar los ingredientes del producto (¿hay azúcar entre los ingredientes?) y el contenido de hidratos de carbono y de azúcares (si hemos encontrado azúcar ¿cuánta es añadida?).
    Uno de los datos más alarmantes en España son las tasas de sobrepeso y obesidad actual (y el aumento que se espera), por lo que tenemos que intentar ser conscientes de las cantidades de azúcar que aporta nuestra dieta diaria. A lo mejor no soléis tomar azúcar, o solo una cucharadita en el café, pero ¿Qué cantidad de azúcar aportan los productos procesados? Estos productos esconden en su etiqueta cantidades ingentes de azúcar que debemos intentar evitar. Por ello, es importante comprobar el etiquetado nutricional de los alimentos. Tenemos que tener en cuenta que cualquier cantidad de azúcar añadido ya es demasiada azúcar, por lo que lo ideal es consumir productos frescos, de temporada y sin procesar (frutas, verduras, legumbres, huevos, etc.). Los lácteos, sin azúcar añadido (yogures naturales, leche entera, etc.)

    Información nutricional de las galletas Maria

    Vamos a ver un ejemplo con un producto muy consumido y aceptado como saludable, cuando no lo es: las galletas de tipo María (de marca blanca). Como os he comentado comprobamos primero los ingredientes: harina de trigo (refinada), azúcar, grasa vegetal (palma)… Empezamos mal: los tres primeros ingredientes (los que se encuentran en mayor cantidad) son de una calidad pésima (harina refinada, azúcar y grasa de mala calidad y encima de palma… 🙁 ). En este punto deberíamos salir huyendo dejando muy atrás estas galletas, pero sigamos con el azúcar: la cantidad de hidratos de carbono en una ración (una ración son 4-5 galletas aproximadamente) es de 23,8 gramos y de azúcar 6,7 gramos!! Ahora sí, huyamos. La mejor opción es preparar para el desayuno-merienda un buen porridge de avena con fruta, una tostada de pan integral con aguacate… hay mil opciones antes que este tipo de productos 😉 .

    Medidas del valor energético y de los nutrientes: El valor energético se indicará en kilojulios (kJ) seguido del contenido en kilocalorías (kcal). Tras el valor energético se indicará el contenido en grasas, ácidos grasos saturados, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal, expresado en gramos. Estos datos estarán indicados por 100 gr o 100 ml del alimento. No obstante, podremos encontrar de forma adicional el valor energético y nutrientes por porción o unidad de consumo, el porcentaje de las ingestas de referencia por 100 g o por 100 ml o el porcentaje de las ingestas de referencia por porción o unidad de consumo (podéis comprobar que en la foto de las galletas María está especificado por 100 gramos de producto, por ración y por porcentaje de ingesta de referencia).

Información Obligatoria en productos no envasados

El Reglamento (UE) Nº 1169/2011 especifica diversos tipos de venta de productos no envasados y sus correspondientes requisitos en relación a la información mínima obligatoria. No obstante, me parece interesante centrarnos en la modalidad de productos no envasados suministrados por colectividades, es decir, restaurantes, hospitales, comedores, centros de enseñanza, etc., en los que se preparan alimentos listos para ser consumidos. ¿Cuál es la novedad que me parece tan interesante? El Reglamento obliga a todas esas colectividades a indicar en cada plato sus correspondientes alérgenos, lo cual no solo es imprescindible para que personas con intolerancias y/o alergias puedan acudir a estos establecimientos sin riesgo de que el plato contenga un alérgeno concreto, sino que en el caso de vegetarianos y veganos me parece una buena forma de conocer los ingredientes de cada plato (en relación al contenido de huevo, lácteos, pescado y crustáceos), y actuar en consecuencia.

 

alérgenos

 

Bien, ya sabemos que las empresas están obligadas a especificar la presencia de ingredientes que causan intolerancias o alergias en los productos no envasados. Pero, ¿de qué forma pueden indicar dicha información? el artículo 44 del Reglamento especifica que cada Estado miembro de la Unión Europea podrá establecer la forma de expresión y presentación y, por ello, en 2015 se aprobó el Real Decreto 126/2015 cuyo objetivo es el de desarrollar los requisitos específicos de la información alimentaria de los alimentos sin envasar. Este Real Decreto indica que se podrá facilitar la información sobre alérgenos de forma oral, siempre y cuando el establecimiento aporte dicha información por escrito (ficha técnica, menú, etc.) o en formato electrónico siempre que el consumidor lo solicite [2].

¿Dónde nos lleva todo esto? Pues a la certeza de que como consumidores tenemos derecho a solicitar la información sobre alimentos que puedan causar alergias y/o intolerancias (aunque sería interesante aumentar el listado de alérgenos, incluyendo legumbres, carne, frutas y verduras). Para realizar este artículo me he dirigido a varios establecimientos y he comprobado, tanto a través de la página web del restaurante, como de forma presencial, que al solicitar la información, lo hacían sin problemas.

 

Bibliografía:

 

[1] Reglamento (UE) 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de Octubre de 2011. Boletín Oficial del Estado. 25 de Octubre de 2011. 304: 18-63. Disponible en: https://www.boe.es/doue/2011/304/L00018-00063.pdf (último acceso 18 Agosto 2016).

[2] Disposiciones Generales. Ministerio de la Presidencia. Real Decreto 126/2015. Boletín Oficial del Estado. 4 de Marzo de 2015. 54: 20059-20066. Disponible en: https://www.boe.es/boe/dias/2015/03/04/pdfs/BOE-A-2015-2293.pdf (último acceso 18 Agosto 2016).

Imágenes de información nutricional: http://eletiquetadocuentamucho.aecosan.es/nutricional.html

Imagen alérgeno: http://www.camarabadajoz.es/2015/03/curso-de-alergenos-e-intolerantes-alimentarios/

Imagen de información nutricional de las galletas María: http://es.openfoodfacts.org/producto/8480013081005/galletas-maria-rustica-spar